MIXTICIDAD:
Respetando profundamente la existencia de talleres masculinos y
femeninos exclusivamente, consideramos la mixticidad esencial para el
desarrollo de nuestros trabajos. Estando compuesto nuestro universo por
ambos sexos, "necesitamos" la presencia de hermanos y hermanos para que
nuestra "obra" pueda llegar a completarse lo más perfecta
posible.
TOLERANCIA:
Las diferencias entre Hermanos, lejos de ser motivo de disputa, nos
enriquecen. Así, nos enorgullecemos de ser un taller donde cada
uno de nosotros mantiene distintas posturas en cualquier campo,
incluyendo, ¿por qué no?, el político y el
religioso. Pero teniendo siempre presente que "nuestra libertad acaba
donde empieza la de los demás" y que el respeto y la tolerancia
son fundamentales tanto dentro como fuera de la Logia.
DISCRECIÓN:
Cada masón es libre de comunicar su pertenencia a la Orden,
siendo esta decisión respetada –constituye además
una de las obligaciones de los Hermanos- por el resto. Habida cuenta de
las persecuciones que la Masonería ha conocido a lo largo de su
historia y de la leyenda oscurantista que, aún hoy, la rodea, es
más comprensible la discreción de la que la
mayoría de los Hermanos y Logias hacen gala. No obstante ello,
consideramos también que esta misma discreción origina
y/o propicia equívocos y malentendidos por el propio
desconocimiento que la sociedad tiene de nuestras actividades.
PROYECCION SOCIAL:
Así mismo consideramos que nuestro trabajo debe ir "más
allá" de la asistencia a los trabajos de nuestro taller.
¿por qué no – los Hermanos y Hermanas que lo deseen
y de manera voluntaria – proyectar nuestros trabajos
también hacia la sociedad, mediante conferencias, publicaciones,
foros o cualquier otra actividad que permita nuestro acercamiento a
esta misma sociedad hasta lograr que en un futuro – esperemos que
no muy lejano – los masones seamos considerados, a semejanza de
nuestros Hermanos de otros países, como miembros de una
organización respetada por todos?.